domingo, 9 de septiembre de 2012

Leoncio Prado: Una escuela que enseña mal


“Para esos adolescentes existe un bajo deleite en compartir y exhibir un poco lo peor de sí mismos; poco a poco el colegio va creando en cada cadete una horrible vergüenza de ser manso, de ser bueno, de caer alguna vez en la execrable debilidad de conmoverse…. Padres, tutores, oficiales, todos parecen estar de acuerdo en que ‘hacerlos hombres’ es apenas un eufemismo para designar la verdadera graduación, el formidable cometido de la escuela: hacerlos crueles.” – Mario Benedetti

Benedetti definitivamente demuestra una asertiva correcta sobre las disposiciones de los cadetes; son crueles, inhumanos y malos. La escuela militar sí sirve como un lugar para fortalecer el carácter, pero no lo hace de manera organizada o calmado. Cada acto de violencia e intimidación pasa por delante de los generales sin que les importe- es una simple consecuencia de tener un grupo de varones juveniles habitando en un mismo lugar. Pezoa, un suboficial, “vacilo un instante y añadió. –Le dicen el Esclavo”(p.214) para reconocer a Ricardo Arana. Esto demuestra que los militares no tienen merced a aquellos individuos que están siendo maltratados por los demás. La mentalidad de que para poder hacerse hombre uno debe sufrir es arcaica y muy poco ética. Los adolescentes de Leoncio Prado se categorizan en una jerarquía social que es cruel a los que no están en un rango alto. Los cadetes que forman El Círculo desprecian a los demás a través de agresión verbal y física.

El Esclavo es empujado a su límite, y dice “juro que me escaparé. Mañana mismo.”(p.63) Esto es después de ser maltratado, pegado hasta que pierde “la noción de su cuerpo y del tiempo.”(p.61)  La crueldad ha llegado a un nivel tan exagerado que Ricardo ya está entumecido por el abuso. Apenas le importa que sea el más degradado de todo su año ya que se ha acostumbrado a este tratamiento. Si algo, se ha fortalecido más que los demás, lo cual lo hace un gran hombre, más que Rulos, Boa o hasta Jaguar. El Esclavo es menospreciado por su carácter dócil ya que esto no cuaja bien con los valores de un militar, pero en circunstancias normales él tiene la capacidad de ser el más bueno, noble y amable. Estas características no son negativas al menos de que sea en un ambiente de la escuela de Leoncio Prado. Por ende, estoy de acuerdo con Benedetti cuando dice que la escuela convierte a los cadetes en seres humanos crueles y sin compasión.

Cuando los cadetes se abren emocionalmente siempre son castigados por ser débiles. Las mujeres y la sexualidad tienen mucho que ver con esto ya que al declararse son vulnerables al rechazo. Alberto, el poeta, es el que más es infligido por este dilema social. Su interacción con Helena en su infancia lo deja un poco traumatizado, lo cual podemos ver al analizar su relación sexual con Pies Dorados. Alberto primero se encuentra obsesionado con ella, siempre andaba buscando suficiente dinero y es la única razón por la cual sale de Leoncio Prado. “Que se fuera por la mitad, que lo llamaran, que pasara algo y tuviera que irse corriendo, Pies Dorados.”(p.57) Sin embargo, cuando por fin tiene un chance de acostarse con ella no puede, “No te enojes… no sé qué me pasa. Yo sí, dijo ella, eres un pajero” (p 125). Esto demuestra que al momento en que más se necesita coraje, Alberto se congela. En asuntos de amor y sexo, el poeta pareciera ser un experto ya que escribe las mejores cartas de amor y sus libretas pornográficas están en alta demanda. No obstante, es una farsa ya que es obvio notar su resentimiento y dolor al hablar de Helena aunque no es descrito explícitamente en la novela. Es más, Alberto se niega a entregarse a estos sentimientos para no parecer débil en frente de sus amigos. “Oye, de veras, a ti te gustaba… a mi? Nunca… Cuentos completamente falsos” (p 108-109) Se rehúsa a reprimir sus emociones en vez de mostrar que en verdad le molestaba que Pluto sea novio con Helena.

Los cadetes son emocionalmente discapacitados por la agresión verbal y física día tras día en Leoncio Prado. A algunos les afecta llegar a estos límites extremos más que a otros, e.g. El Esclavo y Alberto, pero no se puede negar que cada uno sufre de alguna manera. Boa está obsesionado con el sexo y su manía se podrá diagnosticar y todo. El Jaguar es muy agresivo y violento con sus palabras; como el líder del círculo, abusa de su poder y no actúa como un adolescente sino como un teniente psicópata. En fin, Leoncio Prado manipula y corrompe a sus estudiantes para endurecerlos y hacerlos hombres. Sin embargo, los deja a falta de ética, morales y la capacidad de comunicarse lo cual, si algo, impide que se conviertan en hombres de veras.