“Para esos adolescentes existe un bajo deleite en compartir y exhibir un
poco lo peor de sí mismos; poco a poco el colegio va creando en cada cadete una
horrible vergüenza de ser manso, de ser bueno, de caer alguna vez en la
execrable debilidad de conmoverse…. Padres, tutores, oficiales, todos
parecen estar de acuerdo en que ‘hacerlos hombres’ es apenas un
eufemismo para designar la verdadera graduación, el formidable cometido de la
escuela: hacerlos crueles.” – Mario Benedetti
Benedetti
definitivamente demuestra una asertiva correcta sobre las disposiciones de los
cadetes; son crueles, inhumanos y malos. La escuela militar sí sirve como un
lugar para fortalecer el carácter, pero no lo hace de manera organizada o
calmado. Cada acto de violencia e intimidación pasa por delante de los
generales sin que les importe- es una simple consecuencia de tener un grupo de
varones juveniles habitando en un mismo lugar. Pezoa, un suboficial, “vacilo un
instante y añadió. –Le dicen el Esclavo”(p.214) para reconocer a Ricardo Arana.
Esto demuestra que los militares no tienen merced a aquellos individuos que
están siendo maltratados por los demás. La mentalidad de que para poder hacerse
hombre uno debe sufrir es arcaica y muy poco ética. Los adolescentes de Leoncio
Prado se categorizan en una jerarquía social que es cruel a los que no están en
un rango alto. Los cadetes que forman El Círculo desprecian a los demás a través
de agresión verbal y física.
El Esclavo es
empujado a su límite, y dice “juro que me escaparé. Mañana mismo.”(p.63) Esto
es después de ser maltratado, pegado hasta que pierde “la noción de su cuerpo y
del tiempo.”(p.61) La crueldad ha
llegado a un nivel tan exagerado que Ricardo ya está entumecido por el abuso.
Apenas le importa que sea el más degradado de todo su año ya que se ha
acostumbrado a este tratamiento. Si algo, se ha fortalecido más que los demás,
lo cual lo hace un gran hombre, más que Rulos, Boa o hasta Jaguar. El Esclavo
es menospreciado por su carácter dócil ya que esto no cuaja bien con los
valores de un militar, pero en circunstancias normales él tiene la capacidad de
ser el más bueno, noble y amable. Estas características no son negativas al
menos de que sea en un ambiente de la escuela de Leoncio Prado. Por ende, estoy
de acuerdo con Benedetti cuando dice que la escuela convierte a los cadetes en
seres humanos crueles y sin compasión.
Cuando los
cadetes se abren emocionalmente siempre son castigados por ser débiles. Las
mujeres y la sexualidad tienen mucho que ver con esto ya que al declararse son
vulnerables al rechazo. Alberto, el poeta, es el que más es infligido por este
dilema social. Su interacción con Helena en su infancia lo deja un poco
traumatizado, lo cual podemos ver al analizar su relación sexual con Pies
Dorados. Alberto primero se encuentra obsesionado con ella, siempre andaba
buscando suficiente dinero y es la única razón por la cual sale de Leoncio
Prado. “Que se fuera por la mitad, que lo llamaran, que pasara algo y tuviera
que irse corriendo, Pies Dorados.”(p.57) Sin embargo, cuando por fin tiene un
chance de acostarse con ella no puede, “No te enojes… no sé qué me pasa. Yo sí,
dijo ella, eres un pajero” (p 125). Esto demuestra que al momento en que más se
necesita coraje, Alberto se congela. En asuntos de amor y sexo, el poeta pareciera
ser un experto ya que escribe las mejores cartas de amor y sus libretas pornográficas
están en alta demanda. No obstante, es una farsa ya que es obvio notar su
resentimiento y dolor al hablar de Helena aunque no es descrito explícitamente en
la novela. Es más, Alberto se niega a entregarse a estos sentimientos para no
parecer débil en frente de sus amigos. “Oye, de veras, a ti te gustaba… a mi?
Nunca… Cuentos completamente falsos” (p 108-109) Se rehúsa a reprimir sus
emociones en vez de mostrar que en verdad le molestaba que Pluto sea novio con
Helena.
Los cadetes son
emocionalmente discapacitados por la agresión verbal y física día tras día en
Leoncio Prado. A algunos les afecta llegar a estos límites extremos más que a
otros, e.g. El Esclavo y Alberto, pero no se puede negar que cada uno sufre de
alguna manera. Boa está obsesionado con el sexo y su manía se podrá diagnosticar
y todo. El Jaguar es muy agresivo y violento con sus palabras; como el líder del
círculo, abusa de su poder y no actúa como un adolescente sino como un teniente
psicópata. En fin, Leoncio Prado manipula y corrompe a sus estudiantes para
endurecerlos y hacerlos hombres. Sin embargo, los deja a falta de ética,
morales y la capacidad de comunicarse lo cual, si algo, impide que se
conviertan en hombres de veras.