martes, 17 de abril de 2012

"¡No es una canción, es un poema!”


La poesía siempre fluye con una selección de palabras claves que reproduce el sentimiento del autor de una manera tan exacta, que estarás riendo o llorando junto a los versos. A mi me encanta la manera de que el ritmo de un poema te cautiva, te conmueve y te ensena, todo al mismo tiempo. La poesía va más allá que la prosa ya que detalla sin ser explicito pero igual mantiene un tema central. Es una forma de escribir bastante hermosa y creo que hay mucho valor en estudiar y aplicar los conceptos espirituales de la poesía día a día. Un evento o una historia es fácil de redactar con la prosa, y varias veces es interesante leerla. Sin embargo, la poesía enfatiza las emociones humanas para que parezcan universales. De esta manera, simbolizan unidad entre aquellos que se estremecen al escuchar una misma poesía. Es por eso que la gente se siente incomoda con la poesía− requiere un conocimiento profundo de tus emociones. El que no este seguro de si mismo o el que teme explorar un concepto abstracto como el sentimiento de amor, por ejemplo, seguro no podrá explicarlo a través de la poesía.
Siempre me ha gustado la poesía que usa rima ya que es como  una cancioncita. Cuando primero me enseñaron la poesía, siempre tenia rima para que me entretenga al leerla a voz alta. Aquellos poetas de mi infancia fueron Shel Silverstein  y Dr. Seuss, que no eran mas que historias comicas. Ahora que he crecido, pienso que hay poesía que puede tener rima, pero igual puede ser sofisticada y profunda.
Por ejemplo, la poeta argentina Alfonsina Storni escribe con rima pero igual transmite un mensaje importante. El próximo ejemplo demuestra un mensaje de la anti-conformidad y la necesidad de tener una personalidad original de una manera alegre. 

 ¿Qué Diría?

¿Qué diría la gente, recortada y vacía,
Si un día fortuito, por ultra fantasía,
Me tinera el cabello de plateado y violeta,
Usara peplo griego, cambiara la peineta
Por cintillo de flores: miosotis o jazmines,
Cantara por las calles al compás de violines,
O dijera mis versos recorriendo las plazas
Libertando mi gusto de vulgares mordazas?

¿Irían a mirarme cubriendo las aceras?
¿Me quemarían como quemaron hechiceras?
¿Campana tocarían para llamar a misa?

En verdad que pensarlo me da un poco de risa.

También he aprendido a apreciar la poesía que es libre, aunque cuando era más joven pensé que no había diferencia entre poesía libre y prosa. Los recursos literarios constituyen la diferencia más grande, y es el uso de estas que separa la poesía de cualquier otro tipo de literatura. Hay que tener un balance, como con todo en la vida, pero al momento apropiado un símil o una metáfora hace toda la diferencia entre un poema sin vida y una que podrás recordar por siempre.