jueves, 10 de mayo de 2012

Huasipungo, novela revolucionaria


Huasipungo de Jorge Icaza es un libro de importancia fenomenal en la historia de la descripción de los indígenas. Aunque parece estar escrita a través del punto de vista de un blanco, es evidente que Icaza logra sutilmente criticar la jerarquía social que se presenta en la novela. Al dramatizar eventos que podrían haber sido eventos acontecidos, alcanza un nivel de prosa que representa dos puntos de vista a la misma vez. Siempre da muchos detalles del ambiente, lo cual involucra al lector en la miseria social y la tragedia que rodea la población de Tomachi. Por esta razón, el lector podría ser cualquier persona e igual poder entender los motivos de Icaza. Quiere enfatizar las injusticias y la violencia en contra de los indígenas con el propósito de resaltar la necesidad de un cambio.  

Hay bastantes recursos y formas de narrar que ayudan que el mensaje quede claro. Por ejemplo, Icaza utiliza un lenguaje mixto, es decir que varia entre lenguaje literario, coloquial y regional. El Quechua no es usado tanto como un nivel de español más bajo, pero esto es la única razón por la cual se podría considerar una novela discriminadora en cierto sentido. Sin embargo, Icaza demuestra el abuso físico y verbal de los indios a través del uso de comparaciones con animales, usualmente la vaca o el perro. La vaca es tratada como ganancia o propiedad, mientras que el perro es fiel y sumiso. De esta manera, una clase social más baja es explícitamente reservada para los indios. El abuso es obvio al leer la descripción de las condiciones de trabajo, las horas largas, las violaciones y la falta de agua y comida. Es más, Icaza utiliza un vocabulario tan descriptivo que el lector siente repugnancia al entender estas condiciones. Personalmente, habían partes del libro que causaban nausea y a la vez simpatía para los indios, lo cual pienso que era uno de los propósitos de Icaza. Al poder identificarse con los indios, es posible que los lectores empiecen a odiar a los blancos por maltratar de los indios inocentes.

Aunque lenguaje es una forma de separar los dos puntos de vista, otra forma es el cambio de tiempo. Por ejemplo, cuando Cunshi y Andrés Chiliquinga son separados, Icaza le da importancia al usar pausas y darle dialogo largo y emocional a Andrés. Esto demuestra la tensión emocional del indio, aunque usualmente en novelas indigenistas no se daría mucha importancia a este personaje. Se consideran más como un ambiente o un recurso de los blancos, pero  no individuos. Por esta razón creo que Icaza quiere elevar el estatus de los indios pero de una manera sutil. El final de la novela igual reitera la dominancia de los blancos, pero al poder expresar sus sentimientos de angustia e injusticia la novela se convierte en una descripción de los mártires, los dueños verdaderos de Huasipungo.  

Huasipungo presenta un cambio social aunque no ensena los efectos inmediatos de la rebelión. El narrador omnisciente conoce las inmoralidades que cometen los blancos pero no esta de acuerdo. Narra la historia de una manera resignada hasta el final cuando empieza a estallar la frustración de los indios. Por ejemplo, Icaza podría haber incluido una imprecación de la rebelión más temprano en la novela para poder ir incrementando el maltrato y por lo tanto la furia final de los indios. Aunque me gusto el final porque deja el lector con un mensaje de poder en si mismo, hay críticos que alegan que el final es abrupto, y estoy de acuerdo.

No obstante, me encanto esta novela porque es muy interesante ver el progreso de los conflictos entre los indios y los blancos. Aunque unos son elevados en la jerarquía social, Icaza mantiene igualdad porque el lector empieza a odiar a los blancos y animar a los indios. A mi me afecto mucho las descripciones del pueblo y el racismo obvio en esta novela ya que me parece absurdo que humanos sean capaces de tratar a otro humano de esa manera. Aunque es (y seguirá siendo) parte de la historia, igual es perturbadora las imágenes que surgen al leer esta novela. Pienso que esta novela logra motivar un cambio social para un mundo más tolerante, lo cual es característica admirable de la forma de escribir de Jorge Icaza. Esta novela, sin duda, va ser relevante por muchos años ya que los temas que se presentan son universales.