Imagina
una vida donde todo lo que haces es determinado por personas egoístas que
abusan de su poder. Una vida donde todo lo que se compra tiene rango en
comparación a lo más nuevo, lo más avanzado y lo más caro. Esta misma vida te
compulsa a mejorarte pero de manera estética, mientras que las características
intelectuales son menospreciadas. Esta es la vida de los Joneses, una familia
típica que demuestra las consecuencias fatales de vivir como un consumidor en
los Estados Unidos.
La
película The Joneses demuestra como
la publicidad directamente afecta nuestros deseos. Esta familia parece tenerlo
todo: la ultima tecnología, buen aspecto físico y por supuesto una casa cálida
y feliz. Lo que sus vecinos no pueden ver es que viven una vida vacía, sin
sentimientos verdaderos. Al aparentar que todo esta perfecto, da una imagen utópico
del materialismo.
A la
esposa no le pareció difícil tener que mentir para poder ganar dinero
simplemente porque decidió no validar los sentimientos de los demás. Fue un
trabajo y más nada, por eso siempre se refieren a ella como la jefa. Sin
embargo, yo pienso de que de todos los personajes, ella fue la más infeliz.
Nunca pudo tener una vida normal y por lo tanto le asusto tanto perder todo. Su
vida no era más que una sonrisa falsa tras otra. El ser humano tiene la
necesidad de afiliación, como he aprendido en las estrategias de publicidad. Pero, ¿en que momento fuimos
cambiando de valores? ¿Es más importante ser aceptada y envidiada que respetada
y amada?
Yo pienso
que los hijos en la película siguen siendo muy jóvenes para entender que lo
material solo te puede satisfacer hasta cierto punto. Al final cuando el
hermano dijo que “ahora no tenía que mentir” (hablando de su sexualidad), me pareció
el colmo de la película. Igual, es una mentira decir que él es parte de la
familia los Joneses ya que en realidad no existe. El tipo de retrospección que
tuvo la mamá y el papá fue porque a su edad les faltaban las cosas concretas de
la vida: el amor, familia, amigos verdaderos y por supuesto una vida que no tenían
que cambiar para poder ganar dinero.
El
mensaje final de la película es que puedes tenerlo todo y todavía querer más,
pero no vale nada si no tienes con quien compartir tus experiencias. Antes de
cualquier pensamiento material o vanidoso, uno siempre se debe preguntar que es
más significante en la vida. Cosas se rompen, pero la familia es infinita. Los
Joneses reflejan la antítesis de una sociedad equilibrada. Si el gobierno, la
familia o la educación empiezan a ponerle tanto énfasis en lo material nunca
seremos más que lo que podemos inventar. Lo intelectual perdería su valor y terminaríamos
con una obsesión asquerosa con objetos inútiles. Es más, ya lo podemos ver en
nuestra sociedad de hoy en día. Cada vez que un hijo les hable feo a sus padres
porque no recibió el último modelo de alguna tecnología, cada vez que ese mismo
hijo saca el teléfono en vez de hablar con su familia, los morales éticos
empeoran. Al fin y al cabo, lo material es lo más barato que existe en la vida.